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Just Call Me Angel

Erfurt, Germany April 2, 2009

Erfurt, Germany
Messehalle

April 2, 2009

 

 
1.Cat's In The Well (Bob on keyboard)
2.Man In The Long Black Coat
(Bob picked up the guitar but there were technical problems and switched to keyboard)
3.I'll Be Your Baby Tonight (Bob on keyboard and harp)
4.Can't Wait (Bob on keyboard)
5.Most Likely You Go Your Way (And I'll Go Mine)
(Bob on keyboard and harp)
6.Beyond The Horizon (Bob on keyboard)
7.High Water (For Charley Patton) (Bob on keyboard)
8.Girl Of The North Country (Bob on keyboard and harp)
9.Honest With Me (Bob on keyboard)
10.A Hard Rain's A-Gonna Fall (Bob on keyboard)
11.Highway 61 Revisited (Bob on keyboard)
12.Ain't Talkin' (Bob on keyboard)
13.Thunder On The Mountain (Bob on keyboard)
14.Like A Rolling Stone (Bob on keyboard)
  
 (encore)
15.All Along The Watchtower (Bob on keyboard)
16.Spirit On The Water (Bob on keyboard and harp)
17.Blowin' In The Wind (Bob on keyboard)
  

Saarbrücken, Germany April 5, 2009

Saarbrücken, Germany
Saarlandhalle

April 5, 2009

 

 
1.Gotta Serve Somebody (Bob on keyboard)
2.Lay, Lady, Lay (Bob on guitar)
3.The Levee's Gonna Break (Bob on keyboard)
4.Every Grain Of Sand (Bob on keyboard)
5.Tweedle Dee & Tweedle Dum (Bob on keyboard)
6.Beyond The Horizon (Bob on keyboard)
7.Honest With Me (Bob on keyboard)
8.Sugar Baby (Bob on keyboard)
9.Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again
(Bob on keyboard)
10.Po' Boy (Bob on keyboard)
11.Summer Days (Bob on keyboard)
12.I Believe In You (Bob on keyboard)
13.Highway 61 Revisited (Bob on keyboard)
14.Like A Rolling Stone (Bob on keyboard)
  
 (encore)
15.All Along The Watchtower (Bob on keyboard)
16.Spirit On The Water (Bob on keyboard)
17.Blowin' In The Wind (Bob on keyboard)
  

EEUU se enfrenta a la "hiperdeflación" y al "colapso económico

¿Por qué el Plan de Estímulo de Obama está Condenado al Fracaso?. La fábrica de papel del Potomac está generando nuevo dinero frenéticamente. Esto debería evitar que los precios bajaran y que la economía se contrajera, según la Teoría Cuantitativa del Dinero. En este artículo presento un argumento que explica por qué esta conclusión no es válida. Por el contrario, expondré que el nuevo dinero creado sobre la base de una inundación de deuda es equivalente a echar gasolina a un fuego, haciendo que los precios caigan y la economía se contraiga todavía más.

La administración Obama ha perdido su oportunidad histórica de evitar la deflación y depresión que ha heredado de la administración Bush, porque ha encomendado la tarea de rescatar a la economía a la misma gente que ha causado este desastre: los doctores monetarios, tanto Keynesianos como Friedmanitas, de la Fed y el Tesoro.

Mirando al ratio erróneo

La clave para entender el problema es la productividad marginal de deuda, un concepto curiosamente desaparecido de la jerga de la economía convencional. Los Keynesianos se consuelan con el hecho de que la deuda total como porcentaje del PIB está bien por debajo del 100% en los Estados Unidos, mientras que en otros países se supera esta cifra.

Sin embargo, el ratio significativo y que hay que observar es la relación entre deuda adicional y PIB adicional, o la cantidad del PIB que se ha generado con la creación de 1 dólar de nueva deuda. Es este ratio el que determina la calidad de la deuda. Cuanto mayor sea este ratio (PIB adicional / Deuda adicional) más éxito están cosechando los empresarios en aumentar la productividad, que realmente es la única justificación válida para el endeudamiento.

En cambio, una caída importante en ese ratio es una señal peligrosa de que la calidad de la deuda se está deteriorando, y de que incurrir en deuda adicional no tiene ninguna justificación económica. El volumen de deuda está creciendo más rápido que la renta nacional, y el capital que apoya la producción se está erosionando rápidamente. Si, como en el escenario más pesimista, el ratio cae en zona negativa, el mensaje es que la economía está en curso de colisionar y que un crash es inminente.

Es decir, no sólo es que la deuda no aporte nada al PIB sino que, de hecho, genera una mayor contracción económica, incluyendo un mayor desempleo. El país se está comiendo las semillas de maíz, y el resultado es que el capital acumulado puede esfumarse antes de que te des cuenta. La acción inmediata es absolutamente necesaria para parar la hemorragia, o el paciente se desangrará hasta morir.

Los Keynesianos están atentos del ratio incorrecto, el de la deuda sobre el PIB. No es extraño, pues, que constantemente se extravíen, de ahí que no se percaten de las señales de peligro, una detrás de otra. Están navegando en la oscuridad con la ayuda del equipamiento náutico equivocado. Están administrando la medicina equivocada. Su ambulancia es incapaz de diagnosticar la hemorragia interna que debe pararse para evitar que el paciente llegue muerto.

La temprana advertencia de Melchior Palyi

En la década de 1950, cuando el dólar todavía era convertible -los gobiernos extranjeros y bancos centrales podían convertir sus saldos de corto plazo en dólares por oro a la tasa establecida por la ley de 35 dólares por onza- la productividad marginal de la deuda era 3 ó superior. Esto es, que 1 dólar adicional de nueva deuda causaba un aumento del PIB de al menos 3 dólares. En agosto de 1971, cuando Nixon impagó las obligaciones internacionales de oro de los Estados Unidos (siguiendo los pasos de Franklin Delano Roosevelt que había impagado las obligaciones domésticas de oro 35 años antes), la productividad marginal de la deuda cayó por debajo del nivel crucial de 1.

Cuando la productividad marginal cayó por debajo de 1 dólar, pero todavía se mantenía positiva, implicaba que la deuda total (siempre en términos netos) estaba aumentando más rápido que el PIB. Por ejemplo, si la productividad marginal de la deuda se sitúa en 0,5, ello significa que para incrementar la producción nacional de bienes y servicios en 1 dólar, habría que incurrir en 2 dólares de deuda. Un incremento de la deuda total en 1 dólar ya no podría generar siquiera un aumento equivalente del PIB. La deuda perdería así entonces cualquier justificación económica.

La caída de la productividad marginal de la deuda ha continuado sin interrupción desde entonces. Nadie tomó medidas. De hecho, los administradores Keynesianos del sistema monetario y de la economía pusieron trabas a esta información, manteniendo al público en la oscuridad. Ni tampoco los economistas Keynesianos y Friedmanitas en las universidades prestaron atención a la señal de peligro. Los agitadores siguieron gritando: “¡Dame más crédito!”

Yo me percaté de la importancia de la productividad marginal de la deuda a través del Boletín del economista húngaro de Chicago Melchior Palyi en 1969 –hay un total de 640 números de ese Boletín, disponibles en la Biblioteca de la Universidad de Chicago-. Palyi advirtió de que la tendencia de este crucial indicador era a la baja y que había que hacer algo al respecto antes de que el monstruo de la deuda devorara la economía. Palyi murió unos pocos años más tarde y no vivió para ver la devastación que tan astutamente predijo.

Otros también han llegado a la misma conclusión de diferentes formas. Peter Warburton, en su libro Debt and Delusion: Central Bank Follies That Threaten Economic Disaster -Deuda y Engaño: Las locuras del Banco Central que amenazan con el desastre económico-, también prevé el mismo resultado, aunque no utiliza el concepto de la productividad marginal de la deuda.

2006, el año de la inflexión

Mientras la deuda estuvo contenida por la presencia del oro en el sistema, por débil que fuera esta restricción, el deterioro de la calidad de la deuda era relativamente lento. La calidad se derrumbó, y la cantidad se disparó hasta la estratosfera cuando la presencia del oro, el único que puede extinguir la deuda en última instancia, desapareció del sistema monetario. Aún así, pasaron 35 años antes de que el capital de la sociedad fuera erosionado y consumido a través del deterioro ininterrumpido de la productividad marginal de la deuda.

El año 2006 fue el punto de inflexión. A finales de ese año la productividad marginal de la deuda cayó hasta cero y pasó a ser negativa por primera vez en la historia, encendiendo la alarma roja que advertía de una catástrofe económica inminente. Efectivamente, en febrero de 2007, el riesgo de impago de la deuda, medido por el coste desorbitado de los CDS (Credit Default Swaps), se disparó. Y como dice el dicho, el resto ya es historia.

Productividad marginal negativa

¿Por qué una productividad marginal de la deuda negativa es señal de un desastre económico inminente? Porque indica que cualquier posterior incremento en el endeudamiento necesariamente causará una contracción económica. El capital se ha esfumado; una mayor producción ya no se sostiene por la necesaria cantidad y calidad de las herramientas y el equipamiento. La economía está literalmente devorándose a sí misma a través de la deuda.

La creación desenfrenada de deuda a través de la reducción de los tipos de interés hasta el 0% está destruyendo el capital de la sociedad, pero este mensaje es ignorado. La crisis financiera actual ha sido explicada a través de un razonamiento ad hoc, culpando a los laxos estándares crediticios, las hipotecas subprime, y argumentos similares. Sin embargo, no se hizo nada para parar la causa real del desastre: la rápida generación de deuda. Por el contrario, la generación de la deuda fue acelerada mediante rescates públicos y planes de estímulo económico.

En vista del hecho de que la productividad marginal de la deuda es ahora negativa, podemos ver que las medidas de rescate de la administración Obama, que están financiadas mediante la creación de niveles de nueva deuda sin precedentes, son contraproducentes. Éstas son la causa directa de la creciente contracción económica, incluyendo el aumento del desempleo.

"Camino al infierno"

El presidente de la Unión Europea, y Primer Ministro Checo, Mirek Topolanek, calificó públicamente el plan de Obama, consistente en gastar casi 2 billones de dólares para sacar a la economía de la recesión, como el “camino al infierno”. No hay ninguna razón para castigar al Sr. Topolanek por tal calificativo. Cierto es que hubiera sido más educado y diplomático haber suavizado sus comentarios empleando términos del estilo de: “el plan de Obama ha sido aprobado ignorando que la productividad marginal de la deuda era negativa y sigue a la baja. En consecuencia, el aumento del gasto público mediante planes de estímulo sólo causará una mayor deflación y contracción económica”.

¿Hiperinflación o hiperdeflación?

La mayoría de críticos del plan de Obama sugieren que las consecuencias de los rescates y planes de estímulo provocarán una grave pérdida del poder adquisitivo del dólar y, en última instancia, una hiperinflación, tal y como evidenci la Teoría Cuantitativa del Dinero. Sin embargo, la teoría cuantitativa es un modelo lineal que puede ser válido como una primera aproximación, pero falla en la mayoría de casos, debido a que el mundo real es sobre todo no-lineal. Mi propia teoría, basada en el concepto de la productividad marginal de la deuda, predice que lo que se viene encima no es una hiperinflación sino un círculo vicioso de deflación. Éste es el argumento.

Mientras que los precios de los productos primarios, tales como el petróleo y los alimentos, pueden subir inicialmente, los consumidores apenas tienen poder adquisitivo, y tampoco pueden pedir prestado como solían para pagar esta subida de precios. El nuevo dinero creado ha ido a parar al rescate de bancos, y una parte importante se ha desviado para continuar pagando los inflados bonus de los banqueros. Muy poco de este dinero ha fluido hacia los consumidores ordinarios, que se ven con el agua al cuello debido a las deudas contraídas en el pasado.

De ahí que dichas subidas de precios sean insostenibles, ya que el consumidor es incapaz de afrontarlas. Como resultado, los comerciantes minoristas y mayoristas también están con el agua al cuello. Tienen que reducir precios. La presión de la caída de la demanda no se queda en los comerciantes, sino que también se transmite hacia los productores, que también tienen que reducir precios. Todos ellos están experimentando un descenso en sus flujos de caja derivados de las operaciones económicas ordinarias. Despiden a más gente, agravando la crisis aun más, dado que se reduce el efectivo en manos de los consumidores debido al mayor desempleo. La espiral viciosa está en marcha.

Pero, ¿qué está pasando con la ingente cantidad de nuevo dinero que está inundando la economía? Este dinero se está empleando para pagar la deuda de personas que están luchando desesperadamente por salirse de ella. Los hombres de negocios en general están aletargados; cada recorte en el tipo de interés les golpea, erosionando el valor de sus inversiones anteriores.

En mis trabajos he explicado cómo unos tipos de interés en continua caída hacen que el valor liquidativo de la deuda aumente. Es decir, se traduce en una partida contable negativa en la cuenta de pérdidas y ganancias, comiéndose al capital que, como consecuencia, tiene que ser repuesto. Aún peor. No hay manera de que los empresarios sean inducidos a llevar a cabo nuevas inversiones mientras haya expectativas de nuevas reducciones en el tipo de interés. Son conscientes de que sus inversiones se esfumarían a medida que el tipo de interés siguiera cayendo en pos de políticas monetarias agresivas como el quantitative easing -creación de dinero de forma discrecional-.

El círculo vicioso de la especulación en tipos de interés decrecientes

La única actividad que está prosperando en este ambiente deflacionario es la especulación en bonos. Los especuladores usan nuevo dinero, disponible a través de la Reserva Federal (Fed), para expandir sus actividades y empujar al alza el precio de los bonos. Dichos inversores se adelantan a la Fed: compran primero los bonos y luego los revenden por un precio inflado antes de que los recompre la Fed.

Tal actividad está libre de riesgos. Los especuladores se enteran por adelantado de las operaciones de la Fed a lo largo de la curva de rendimientos. La Fed comprará 300.000 millones de dólares de letras del Tesoro durante los próximos seis meses, y probablemente mucho más después de esa fecha. La especulación sobre unos tipos de interés decrecientes se convierte en autorrealizable, gracias a la demente idea de las operaciones de mercado abierto de la Fed, que hace que la especulación en bonos esté exenta de riesgo. Este proceso hace que la deflación sea auto-sostenible (para otra visión de la especulación en bonos libre de riesgos, ver el artículo de Carl Gutiérrez en Forbes, mencionado en las referencias).

Nótese también que el progresivo hundimiento del precio de las acciones, y el intento desesperado por parte de grupos privados de rescatar activos tóxicos, también ha disparado la demanda de dinero en efectivo. El dólar, al menos en la variedad del billete de la Reserva Federal, será cada vez más escaso. Antes de hundirse, tal y como sucedería en un escenario hiperinflacionario, el poder adquisitivo del dólar se va a incrementar notablemente.

¿Piensan que Ben Bernanke y sus máquinas de fabricar billetes se ocuparán de eso? Simplemente consideren lo siguiente. El mercado separará los billetes de la Fed antiguos de los nuevos, que tendrán impresa la firma de Bernanke. En una clásica aplicación de la Ley de Gresham, la gente atesorará el primero (los antiguos), otorgando una prima sobre él en relación con la segunda variedad (dólares de nueva creación), que se quedará por el camino.

Bernanke puede crear dinero, pero no puede hacerlo fluir

Ya hay algunas publicaciones que abiertamente aconsejan a la gente que atesore billetes de la Reserva Federal en cantidades importantes que lleguen a cubrir hasta 24 meses de gastos corrientes estimados, mientras cancela todas sus cuentas de depósito. Se advierte a los depositantes que se olviden del límite de 250.000 dólares del seguro de depósitos, que se ha convertido en algo prácticamente despreciable en la medida en que los recursos de la FDIC (Agencia Federal de Garantía de Depósitos) han sido secuestrados por Geithner (secretario del Tesoro de EUU) y desviados a garantizar las inversiones de grupos privados que fueron tan estúpidos como para comprar deuda tóxica a instancias de la administración Obama. Karl Denninger prevé una tasa de desempleo superior al 20%, con ciudades en una situación mucho peor que, por ejemplo, el centro de Detroit (ver referencias abajo).

¿Qué tiene todo esto que ver con la productividad marginal de la deuda? Una vez que se hace negativa, cualquier incremento adicional de nueva deuda hará que la economía se contraiga más, incrementando el desempleo y reduciendo los precios. Bernanke puede crear todo el dinero que quiera y más, pero no puede hacerlo fluir por toda la economía.

Bernanke se arriesga a algo peor que una depresión

El nuevo dinero creado seguirá las leyes de la gravedad y fluirá hacia el mercado de bonos, que es donde está la fiesta. La especulación libre de riesgos en bonos reforzará la espiral deflacionista hasta que llegue el agotamiento final: la economía colapsará como un globo al ser pinchado. En vez de hiperinflación y de la destrucción del dólar, lo que tenemos es deflación y la destrucción de la economía.

Denninger advierte de que la ‘espiral mortal’ llevará a que se disparen las ventas de activos en una loca carrera de liquidación de éstos, y en última instancia, al colapso del sistema monetario y político de EEUU a medida que se evaporan los ingresos impositivos. Señala que, probablemente, ni uno solo de los miembros del Congreso entiende la gravedad de la situación. Bernanke se está arriesgando a algo mucho peor que una depresión. Se está jugando literalmente el final de América como una potencia política, económica y militar.

Efectivamente, el colapso financiero y económico de los dos últimos años debe verse como parte de la progresiva desintegración de la civilización occidental, que empezó con el sabotaje gubernamental del patrón oro en la primera parte del siglo XX. Ben Bernanke, que debería haber sido despedido por el nuevo presidente el día después de su inauguración por haber causado un daño irreparable a la república norteamericana, puede, al final, tener el honor de administrar el golpe de gracia a nuestra civilización.

Artículo elaborado por Antal E. Fekete, professor  Money and Banking, en San Francisco School of Economics, publicado originalmente en Goldseek.


Referencias

No Time for T-Bonds by Carl Gutierrez, March 28, 2009, www.forbes.com

Bernanke Inserts Gun in Mouth, by Carl Denninger, March 20, 2009, http://market-ticker.denninger.net

Debt and Delusion: Central Bank Follies That Threaten Economic Disaster, by Peter Warburton, first published in 1999; WorldMetaView Press (2005).

Berlin, Germany April 1, 2009

Berlin, Germany
Max Schmeling Halle

April 1, 2009

 

 
1.The Wicked Messenger (Bob on keyboard)
2.When I Paint My Masterpiece
(Bob center stage on harp - no keyboard or guitar)
3.You Ain't Goin' Nowhere (Bob on guitar)
4.The Levee's Gonna Break (Bob on keyboard and harp)
5.My Back Pages (Bob on keyboard and harp)
6.Things Have Changed (Bob on keyboard)
7.Tweedle Dee & Tweedle Dum
(Bob center stage on harp - no keyboard or guitar)
8.Beyond The Horizon (Bob on keyboard and harp)
9.Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again
(Bob on keyboard and harp)
10.Love Sick (Bob on keyboard)
11.Highway 61 Revisited (Bob on keyboard)
12.Workingman's Blues #2 (Bob on keyboard)
13.Thunder On The Mountain (Bob on keyboard)
14.Like A Rolling Stone (Bob on keyboard)
  
 (encore)
15.All Along The Watchtower (Bob on keyboard)
16.Spirit On The Water (Bob on keyboard and harp)
17.Blowin' In The Wind (Bob on keyboard and harp)
  

Sobre la situacion actual

¿Y qué? ¿Acaso cuando seamos seis millones parirá la abuela? Porque con las paridas de Zapatero vamos camino de eso y mucho más. ¿O será que se ha puesto de acuerdo con el resto de países de Europa para que todos los parados de la comunidad residan en España? Si lo pensamos fríamente, podría ser. Con el clima favorable que disfrutamos, podemos vivir perfectamente al aire libre, y con la inmensidad de pastos que hay en la península, tenemos garantizado el alimento. ¿Qué más podemos pedir? ¿Trabajo? ¿Por ochocientos euros al mes? Venga, hombre, que trabajen los políticos, que con el pastón que cobran, al menos da gusto tener una ocupación que permita frecuentar los mejores restaurantes, hoteles de lujo, viajar en primera y residir en viviendas dignas.
Sí señor, nosotros somos simplemente un rebaño de cuarenta y tantos millones de borregos, y encima sin pastor. Eso sí, rodeados de una jauría de lobos sedientos de nuestra sangre en forma de papel moneda. Ruego a Dios que esta sangre no llegue al río, porque como sigamos así mucho tiempo, puede que de esta “masa” surja alguien que arengue al populacho, y al grito de “fuera, inútiles”, armemos una más gorda que el dos de mayo. Más les vale que vayan con cuidado, porque con el estómago vacío y nada más que perder, tenemos las mismas condiciones que Francia hace dos siglos. O sea que, elijan: evolución o revolución. Y si alguien cree que exagero, que me expliquen cual será el comportamiento del personal cuando haya tropecientos mil que no tengan ni un céntimo para una gominola. Pero por favor, que no me lo expliquen a mí, sino a los lobos disfrazados de “padres de la democracia”, porque, por lo que están haciendo para luchar contra la crisis, más nos valdría ser huérfanos.

Hannover, Germany March 31, 2009

Hannover, Germany
AWD-hall

March 31, 2009




1. Leopard-Skin Pill-Box Hat
2. The Man In Me (Bob center stage with harp - no guitar)
3. Just Like Tom Thumb's Blues
4. Chimes Of Freedom
5. The Levee's Gonna Break
6. Sugar Baby
7. John Brown
8. Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again
9. Masters Of War
10. Shooting Star
11. Highway 61 Revisited
12. Nettie Moore
13. Summer Days
14. Like A Rolling Stone

(encore)

15. All Along The Watchtower
16. Dignity
17. Thunder On The Mountain

Sobre la situacion actual

El sistema financiero más sólido del mundo ya ha experimentado la primera quiebra de una de sus partes: Caja Castilla-La Mancha. Lo que para el Gobierno parecía imposible –aún hoy lo sigue calificando de caso aislado– ha terminado por producirse. Habida cuenta de las incontables mentiras que el PSOE ha vertido sobre la gestación y desarrollo de la crisis, es dudoso que Zapatero se haya sorprendido por que la realidad haya desmentido su categórico diagnóstico. Simplemente, porque nunca fue un diagnóstico, sino una mascarada sistemática y generalizada.

Todavía ahora, cuando la tinta del decreto de intervención sobre la entidad y el aval de 9.000 millones no se ha secado, Solbes trata de quitar hierro al asunto diciendo que se trata de un problema de liquidez, pero no de solvencia.

Es posible que Zapatero siga necesitando dos tardes para aprehender cuatro nociones básicas de economía, pero Solbes necesita volver a pasarse por clase de contabilidad. Cuando los pasivos de una entidad son superiores a su activo, de lo que se habla es de insolvencia, de que los acreedores deben lanzarse vorazmente sobre el patrimonio de su deudor para tratar de recuperar una parte de lo que le prestaron. Al fin y al cabo, si el problema fuera de liquidez, ¿de qué habrían servido los 50.000 millones que Zapatero con tan poco control y rigor repartió entre los banqueros? ¿No se nos decía que aquello ya era para inyectar liquidez? ¿De verdad no hemos sido capaces de emplearlos para evitar la suspensión de pagos de Caja Castilla-La Mancha?

Mucho hay que temerse que no. Esencialmente porque esas hipotecas subprime a la española que son los créditos a promotores plagaban el balance de la caja; créditos baratos que ayudaron a realimentar una burbuja inmobiliaria de mano de los cuatro amigos de su consejo de administración. Solbes dice que no existe agujero, pero como poco faltan 3.000 millones de euros. Será que el vicepresidente carece de nociones básicas de contabilidad o que, más simple y probablemente, siga mintiendo; la única estrategia contra la crisis que parecen desarrollar con cierta habilidad los miembros de este Gobierno.

Por desgracia, el agujero manchego no será el único. Los bancos centrales sembraron la semilla de esta crisis y fueron las cajas las que se sumaron a la ola especulativa con mayor entusiasmo: el 70% de todos sus créditos iban destinados a hipotecas, a constructores y a promotores. Parece que nuestro sistema financiero no era tan sólido y fiable como al presidente del Gobierno le gustaba proclamar por los foros internacionales. Y no lo era especialmente en el sector de las cajas de ahorros, auténticos cortijos de la clase política.

Convendría que quienes están abogando por una mayor supervisión política de las entidades financieras o incluso por su total nacionalización (siguiendo el modelo sueco) se pararan un poco a reflexionar sobre lo que están proponiendo: precisamente, la parte más vulnerable, más manirrota y más especuladora de nuestro sistema bancario era la parte menos libre y más copada por los políticos. Al menos, los directivos de los bancos, por torpes y corruptos que hayan podido ser, tenían que responder ante sus juntas de accionistas. ¿Ante quiénes responden los políticos colocados al frente de una caja?

Como bien ilustra el episodio del recurso ante el Constitucional por parte del Gobierno de la ley de cajas madrileña, a los políticos sólo les interesa el control de estas entidades, no su viabilidad y buena gestión. ¿Cómo si no se explica que hace apenas unos días el PSOE estuviera más interesado en meterle el dedo en el ojo al Ejecutivo de Aguirre que en evitar o suavizar el colapso de Caja Castilla-La Mancha?

No, desde 2004 los socialistas sólo han utilizado su escasa política económica con fines electorales. Cuando la burbuja inmobiliaria alcanzaba su cénit, prefirieron vanagloriarse de que estábamos a punto de alcanzar el "pleno empleo" antes que pincharla para evitar que alcanzara proporciones mayores. Cuando la crisis ya empezaba a asomar las orejas –en los meses previos a los comicios del 9 de marzo– se dedicaron a negarla por todos los medios, en lugar de reconocer su dimensión y comenzar a aplicar las medidas necesarias: reducir el gasto público y los impuestos y liberalizar algunos mercados como el laboral. Cuando las cifras del paro alcanzaron niveles insufribles, pasaron a despilfarrar los recursos nacionales en absurdos planes E para colocar a unos miles de trabajadores a costa de hipotecar nuestro presente y el futuro de nuestros hijos. Y ahora que se desmorona el mito de que contábamos con el sistema financiero más sólido del mundo, se dedican a seguir mintiendo y tomando el control de las cajas para que los ciudadanos no averigüemos quiénes eran los responsables de acumular tamañas cantidades de basura en sus balances.

Copenhagen, Denmark March 29, 2009

Copenhagen, Denmark
Forum
March 29, 2009

1. Gotta Serve Somebody (Bob on keyboard)
2. When I Paint My Masterpiece
3. Watching The River Flow (Bob on guitar)
4. Simple Twist Of Fate (Bob on keyboard)
5. Tweedle Dee & Tweedle Dum (Bob on keyboard)
6. I Believe In You (Bob on keyboard)
7. 'Til I Fell In Love With You (Bob on keyboard)
8. Tryin' To Get To Heaven (Bob on keyboard)
9. It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding) (Bob on keyboard)
10. Desolation Row (Bob on keyboard)
11. Honest With Me (Bob on keyboard)
12. When The Deal Goes Down (Bob on keyboard)
13. Thunder On The Mountain (Bob on keyboard)
14. Like A Rolling Stone (Bob on keyboard)

(encore)

15. All Along The Watchtower (Bob on keyboard)
16. Spirit On The Water (Bob on keyboard)
17. Blowin' In The Wind (Bob on keyboard)